Cuando aparece algún síntoma nos estresamos y tenemos la necesidad de entender y de tener control sobre el problema, pero la salud funciona al revés… el cuerpo necesita relajarse y dejar la mente, negativa y preocupada, a un lado para que no interfiera en la curación.

El organismo para curarse necesita que le dejen trabajar. Las dietas, los suplementos, las hierbas, y cualquier remedio que le demos necesita actuar sobre un sistema receptivo. La receptividad viene con la relajación.

Recuerda, la mente indómita suele interferir estrepitosamente en la curación.