En las últimas semanas me han preguntado en varias ocasiones por qué tardo tanto tiempo en publicar entre un libro y otro: La nutrición ortomolecular lo escribí en el 2000; candidiasis crónica en el 2003; candidiasis, tu amiga del alma en el 2018; y sanar para curar la candidiasis vaginal en el 2025… siempre pasan años.

La respuesta es sencilla... mis libros necesitan "cocción", no me resultan fáciles de escribir porque parten de mi propia experiencia en consulta. Por eso necesito tiempo para observar, llegar a conclusiones y tener la seguridad y valentía de decir lo que he aprendido, aunque vaya en contra de todo lo establecido.

Mis libros, aunque me cueste tiempo escribirlos, son muy sencillos de leer porque están escritos para las personas de la calle, para todos aquellos que no encuentran respuesta a sus problemas de salud porque lo establecido no les funciona. Son libros sin apenas tecnicismos, aptos para todos, porque la técnica y las demostraciones cientificas no siempre las he necesitado para trabajar. La observación de cómo funciona la Naturaleza, la confianza en el organismo del paciente y la confianza en mi propio instinto me han servido para avanzar en mi trabajo y para poder escribir lo aprendido. Nunca he necesitado la confirmación científica para creer en lo que hago.

Tal vez por todo eso, mis libros son lentos de gestar 💜